Porque son importantes los fps? (30fps/60fps/120fps) y en que juegos serían necesarios.


La discusión que nos ha traído la nueva generación de consolas es sobre la necesidad o no de que todos los juegos vayan a 60fps. La discusión siempre se abre cada vez que surge una comparativa en la que un mismo juego va a 30fps en una plataforma y en otra a 60fps. También cuando esperamos que las próximas entregas vengan a 1080p y 60fps, pero la realidad nos termina arrastrando hacia el suelo con sus 30fps (independientemente de su resolución).

Cuando convivimos con una serie de máquinas como la PS3 y la Xbox 360 durante tantos años esperamos que sus sucesores den un salto radical, queremos que nos sorprendan con potencia, y es normal que muchos terminen decepcionados cuando no llega lo que esperaban. Pero claro, nos prometen juegos a 1080p y 60fps en PS4 y Xbox One. La pregunta más habitual es: ¿es necesario subir de 30fps a los 60fps?

Si no puedes visualizar la diferencia es necesario una cita en el oculista

Las películas, salvo alguna excepción, van a 24fps. La cantidad mínima de frames por segundo que el cerebro humano necesita para creer que lo que está recibiendo es algo en movimiento, algo fluido, un vídeo. En esas veinticuatro imágenes por segundo no está todo, hay agujeros, pero no importa: el cerebro se encarga de rellenarlos.

second animated GIF 

A Peter Jackson esto le dió igual y decidió que sería buena idea rodar la película 'Hobbit' a 48fps. Estrategias comerciales a parte, lo cierto es que el resultado no es ninguna maravilla y se nos hace raro. Nos resulta extraño porque nuestro cerebro está acostumbrado a que las imágenes en cine fluyan de una forma determinada gracias a los 24fps y el hecho de doblar la tasa de frames acerca de fluir de las imágenes al de la realidad: se pierde parte de la ilusión que crean las películas, parte de la magia del cine.


En los videojuegos la tasa de 30fps sería el equivalente a la de 24fps en cine, al igual que los 60fps corresponden a 48fps de las películas de Jackson. El resultado es el mismo: se gana fluidez, algo que en el caso de los videojuegos es muy bueno si hablamos de ciertos géneros o tipos de juego a la vez innecesario en otros juegos. Cuando algunos dicen que no hay diferencia entre un juego a 30fps y a 60fps no se refieren a que no exista, sino a que la experiencia de juego en ese caso concreto no cambia de forma drástica.

Si alguien no es capaz de ver las diferencias lo mejor sería acudir al oculista lo antes posible. 30fps puede llegar a marear, a 60fps sigue siendo poco recomendable pasar demasiado tiempo mirando la pantalla, pero la sensación de malestar es menor.

¿30fps ó 60fps?

Eso dependerá del tipo de juego y de la experiencia que cada uno de ellos quiera ofrecer. En géneros con ritmos rápidos. Como por ejemplo los shooters en primera persona o el de condición, sería ideal contar con 60fps. En otro tipo de juegos quizá no sea tan necesario un ritmo tan frenético, incluso si se trata de juegos de acción, los 30fps serían más que suficiente. Esto no quiere decir que no podamos disfrutar de un juego de carreras a 30fps, lo hemos hecho ya, sino que obtendríamos una experiencia más fluida al doblar la tasa de imágenes por segundo.

Los desarrolladores tienen que pensar bien antes de lanzar sus juegos. No sirve de nada ofrecer juegos a 1080p y 60fps si no son capaces de mantener una tasa de frames estable durante toda la experiencia. Por otro lado habrá títulos que con una resolución de 1080p y una tasa de 30fps irán muy bien desde principio a fin, asegurando una buena experiencia de juego (para juegos con un alto componente narrativo no hace falta más). 720p y 60fps, por ejemplo, nos daría una resolución de alta definición más que suficiente y una gran fluidez gracias a su tasa de frames.

Comentarios