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jueves, 23 de marzo de 2017

Instrucciones para convertir tu Smartphone Android en una consola retro.


Nintendo ha sacado una nueva NES con juegos precargados. Y aunque el éxito es seguro es mucho más sencillo tener una NES a través de emulación. Algunos usan para ello una Raspberry Pi, pero no es estrictamente necesario. Toda la potencia que tenemos en el bolsillo, en nuestro Android, se puede usar para emular las consolas del pasado.

Los emuladores y los juegos

En Google Play podemos encontrar cientos de emuladores para todas las consolas que queramos revivir. Basta con instalarlos para poder jugar y llenarnos un poco de nostalgia. Sin embargo hay uno en concreto que merece la pena recomendar.

Se trata de RetroArch. Se trata de un repositorio de emuladores. Al instalarlo permite descargar distintos emuladores y ahí podemos encontrar de todo: desde emuladores de la NES, la Mastersystem o la SNES hasta cosas más modernas como PlayStation o Nintendo 64.

El tema de los juegos es algo más complicado. Entramos en una zona donde la legalidad de la descarga es dudosa: depende de la legislación del país, lo que piense el fabricante y un largo etcétera. Por ejemplo, Nintendo considera que no es legal descargar ROMs de sus juegos antiguos para usarlos con emuladores. Sin embargo no es difícil conseguirlos, de hecho existen hasta páginas donde se ofrecen alternativas legales.



¿Qué juegos merece la pena jugar? Depende de cada uno, su infancia y sus recuerdos. Pero siempre hay listas que merecen la pena, ya sea por experimentar o por revivir experiencias de las que incluso nos hemos olvidado ya.

Los mandos

Los emuladores permiten jugar directamente en la pantalla del teléfono Android, aparece un mando virtual en la misma. Pero la experiencia es más completa si usamos un mando de consola, merece mucho la pena.

Android soporta tanto mandos Bluetooth (es lo más cómodo) como mandos USB (para lo que nuestro dispositivo tiene que soportar USB OTG). Así que si queremos reducir la inversión y tenemos algún mando USB antiguo por casa, se puede conectar al móvil. O podemos decantarnos por mandos que sean exactamente iguales que los mandos de nuestra juventud.



La configuración del emulador para que soporte el mando no es muy complicada. Basta con ir a la entrada y realizar un bind de cada una de las teclas. Es algo tedioso pero solo hay que realizarlo una vez y guardar la configuración.

La conexión a la televisión

Para una experiencia total lo ideal es conectar nuestro móvil a la televisión de casa. Es cierto que si no lo hacemos podemos ganar en portabilidad (y de hecho hay mandos con pinzas para sujetar nuestro móvil y convertirlo en una consola portátil), pero la experiencia nostálgica es mejor si usamos la televisión.



Para ello hay varias formas. Si nuestro móvil soporta MHL podemos directamente conectarlo al puerto HDMI con un cable específico. Pero lo cierto es que cada vez menos móviles soportan este estándar.

La recomendación es usar un dispositivo DisplayLink, que como hemos visto recientemente, permite conectar cualquier móvil Android con USB OTG a una televisión o monitor.

Para esta conexión se recomienda usar tecnología inalámbrica, por ejemplo un Chromecast. En el modo inalámbrico existe un retardo de unos 200 ms entre las pantallas, y esto hace que jugar sea imposible. Para ver un vídeo puede estar bien, pero para interaccionar es excesivo.

Una vez tenemos todos los accesorios basta sacar nuestro móvil del bolsillo, conectarlo a la televisión y ponernos a jugar. Es la forma más fácil de tener consolas retro sin una gran inversión de dinero.

Fuente: Alejandro Nieto Gonzalez 

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